Especial

Hola mis personitas diversas, ¿Cómo estáis? Espero que hayáis pasado un fin de semana fantástico aunque haya llovido. Hoy os quiero hablar de los diferentes significados que hay en algunas palabras en nuestro vocabulario.

Nuestro vocabulario es muy enriquecedor y poético pues de una palabra podemos sacar varios significados dependiendo del contexto en que se use. El problema viene cuando una palabra se usa en el contexto equivocado. Una palabra como “especial” que aparentemente significa que algo o alguien tienen un aura diferente y bonito al resto, cuando se refiere a las personas con discapacidad es negativo.

¿Por qué una palabra tan bonita y con tanto significado puede resultar tan negativo para un determinado grupo de personas?

Dibujo de un niño en silla de ruedas jugando al baloncesto
dibujo de un niño jugando al baloncesto en silla de ruedas

Bueno, cuando decimos que una persona con discapacidad es especial no solemos referirnos a la persona, o sea, a que esa persona es especial para nosotros que nos aporta algo bonito a nuestra vida ya sea porque la conocemos o porque tiene una esencia única para nosotros, sino que realmente se dice por la propia discapacidad y eso es contradictorio. Las personas con discapacidad no somos especiales por tener discapacidad, seremos especiales por otros aspectos o quizás no, pero nuestra discapacidad no nos hace especiales.

Especial es alguien que nos envuelve su personalidad y nos atrapa por dentro, cuando ves un arte que pocos tienen en esa persona o simplemente cuando esa persona habla contigo con solo mirarla y os entendéis eso, para mi es especial.

Las personas con discapacidad, algunas tendremos talento, tendremos carisma y personalidad única no digo que no, pero no por tener discapacidad, sino por ser personas con algo dentro que nos haga especiales, tened esto muy claro.

dibujo de una persona con discapacidad tocando la guitarra
dibujo de una persona con discapacidad tocando

 Identifiquemos el verdadero significado de aquellas palabras que tienen un doble significado en cada contexto y usémoslas adecuadamente para no crear conflictos y rechazos hacia esas palabras. Nuestro vocabulario es muy rico, tenemos una importante herramienta de comunicación que en muchos paises no la tendrán tan desarrollada. No la desaprovechemos y seamos conscientes de lo que tenemos.

No cuesta nada analizar nuestras palabras y saber lo que significan para nosotros y tampoco nos cuesta nada empatizar y pensar que nuestro vocabulario el de cada uno no es el mismo que el de al lado, nuestras expresiones podemos haberlas adquirido por nuestras familias, amigos, conocido o por los libros que hayamos leído entre otras cosas y otras personas haber adquirido otras distintas, lo dicho, nuestro lenguaje es muy rico y hay miles de significados en él, solo hay que saber dónde usar cada palabra y eso ahora es muy fácil.

 Espero haber ayudado y transmitido el mensaje que quería lanzar en esta entrada. No somos especiales por nuestra condición sino, por la persona que somos, no lo olvidéis.

Gracias por leerme de nuevo y decidme si estáis de acuerdo conmigo… ¡Os espero la próxima vez!

Seguidme en mis redes sociales y escribirme si tenéis alguna sugerencia, duda o tema que queráis que hable.

¿Cómo hablar a una persona con discapacidad?

Hola mis personas diversas ¿Cómo os están yendo la semana? Yo estoy casi soñando ¡jaja! Ya terminé los exámenes, aunque bueno, me falta uno, pero ¡bah! Vaya que no es lo mismo y estoy de verdad súper relajada y centrada en mí en estos momentos.

Os vengo a hablar de algo que considero híper importante, no sé si me leéis gente con discapacidad o gente sin discapacidad en cualquier caso, creo que lo que voy a comentar a continuación os va a sonar. Y me encantaría que este post lo compartierais con la mayor gente posible y se mueva para dar la mayor visibilidad a este tema ya que es importante que se lea.

Todavía ocurren ciertos problemas o errores a la hora de la comunicación con una persona con discapacidad. La sociedad de forma genérica se cree que la gente con discapacidad se nos debe de tratar de forma distinta y «especial» porque para ellos es así como somos. Bien ese el primer error, pero obviando esto, voy a nombrar tres casos muy típicos y muy comunes en las conversaciones entre una persona con discapacidad y otra sin discapacidad ¿Os las nombro?

  • Personas que hablan con un tono infantil: Este tipo de gente, antes de iniciar una conversación con nosotros en cuanto nos ven, actúan como si fuéramos niños pequeños o personas con un nivel intelectual bajo. Sus gestos, su mirada hacia nosotros, su tono es la misma que utilizan con un niño pequeño… ¡Se equivocan! Pero no hay problema ¿Para que estoy yo? Para decir y revindicar todo aquello que me parece injusto o mal. Deciros, que no todos tenemos ese nivel o coeficiente intelectual ni tampoco tenemos que tener por regla una discapacidad psíquica. Personas con discapacidad hay muchas pero ninguno es igual. Es un error asociar a una persona con discapacidad con un niño o tonto, porque queridos, ¡NO LO SOMOS! 
  • Dirigirse al acompañante de la persona con discapacidad: Esto por desgracia, es una acción muy habitual más bien en consultas o médicos que en la calle, pero no siempre ocurren en éstos. Estas personas que hacen este error tan absurdo se creen o (eso creo yo) que no vamos a entender o racionar a la conversación que se está produciendo. Por lo tanto se dirigen a nuestro acompañante o a nuestro familiar… ¡Gran error también! Me encantaría que pasase de vez en cuando al revés y dar de su propia medicina a algún que otro, pues esto nos hace sentir mal, despreciados, ignorados y poco válidos para la situación y no debería ser así. Las personas con discapacidad por lo general al no ser que presenten una patología psíquica o de cualquier otro ámbito mental tenemos la suficiente capacidad para enfrentar cualquier tipo de información, situación o problema, así que, esto es un acto inadecuado, también depende mucho de la edad, de la situación, de la conversación… Hay que ver todo.
  • Subir el tono de voz y excesiva pronunciación: Éste último error social, no lo he vivido yo personalmente pero si se lo he visto hacer a otros amigos o compañeros que a lo largo de mi vida he tenido, suele ocurrir con personas con discapacidad que le falta la capacidad de hablar o de oír, en estos casos ocurren lo mismo que en el primer error que os he mencionado, sin conocer primero a la persona y verla el estado en el que se encuentra visualmente ya intuyen o sienten que se la tiene que hablar de esta forma y nuevamente se produce el error. ¿Por qué? Es posible que la persona con discapacidad no pueda hablar, ni pueda hacer nada pero de cabeza esté bien, entienda, razone, en fin… como cualquier persona. La comunicación con esa persona puede ser de varias maneras, una mediante respuestas cortas unísonas («Si-no») y poniéndola opciones para que la persona mueva la parte de cuerpo menos afectada a la respuesta que considera, también puede ser que la persona lleve a una acompañante que ésta os dirá como puede responder o bien la persona con discapacidad puede llevar un dispositivo de voz que pueda hablar por ella. Hay mil maneras para conocer a las personas, solo falta interés.

Explicado los tres errores más comunes y los que yo he vivido con más frecuencia os voy a dar la forma de como poder hablarnos sin cometerlos.

Lo primero que debes hacer es: Hablar con un tono normal y educado, iniciar una conversación de lo más normal igual que como lo harías con cualquier persona, amigo, paciente sin discapacidad. 

Imagen con fondo blanco arriba en el centro una foto de tres chavales tomando algo, uno de ellos esta en silla de ruedas. Abajo un numero «dos» rodeado de un semicírculo rosa que a su vez, con letras en negrita un texto: «Sencillos pasos para una buena comunicación con las personas con discapacidad» todo el texto rodeado de dos rallas rosas.

En el caso de que la conversación transcurra y veas o notes que la persona con discapacidad es inmadura a su edad previamente dicha o ves incoherencia en su conversación contigo, adapta tu lenguaje al suyo para ir «de igual a igual» 

Un punto más que quiero tratar… Cuando hablo de coeficiente o nivel intelectual bajo, no estoy hablando de que la personas con discapacidad sea tonta ¡NO! ¡NINGUNO SOMOS TONTOS! hablo de que si no es capaz de seguir la conversación con coherencia o de forma correcta a la edad que tenga es porque la patología que tiene esa persona le ha producido un bajo nivel intelectual o inmadurez que no le permite razonar correctamente. 

Por último, esto es un consejo personal o una petición no sé cómo llamarlo. Todos somos lo mismo: PERSONAS y como tal, os pido que nos tratéis del mismo modo, no tengáis miedo o lo que sea que os impida el hablarnos normal, quitaros esa imagen absurda y estúpida de nosotros y empezad a vernos igual que os veis a vosotros mismos. ¡Gracias!

Si habéis llegado hasta aquí, ¡Gracias! Gracias por dedicar vuestro tiempo en leerme y como último favor os pido que lo compartáis que les digáis a vuestros conocidos y amigos que lo muevan, es importante que estos errores desaparezcan y toda la sociedad se conciencie del mundo de la discapacidad como lo que es realmente. 

¡Mil Gracias a todos! ¡Hasta el próximo día!