el capacitismo

¡Muy buenas mis personas diversas! ¿Cómo estáis empezando la semana? Yo si os soy sincera estoy un poco subiéndome por las pareces, porque sigo sin poder salir ni a la esquina de mi barrio por la cantidad de nieve que sigue habiendo y encima por ahora no está lloviendo nada, pero bueno, me está ayudando a que tampoco tenga ganas de salir y a tener más concentración en estudiar ¡Que por cierto! Las semana que viene tengo los exámenes y estoy un poco nerviosa… ¡Saldrá todo bien seguro!

Hoy os quiero hablar de algo que descubrí el año pasado, durante la cuarentena y es un término que estaba rondando por mis redes sociales pero nunca me había parado a saber que era realmente, hasta que ocurrió el parón y ya si, que decidí dedicar tiempo a aprender cosas nuevas.

Y resulta extraño porque me di cuenta de cosas que claro, tenemos interiorizadas y las vemos tan normales que no nos damos cuenta de que nuestra sociedad, nuestro sistema está hecho para un tipo de cuerpo muy estereotipado, os lo explico:

¿Sabéis lo que es el: Capacitismo?

imagen con fondo azul celeste con una estatua y a su lado la frase de: «las personas con discapacidad no necesitan pedestales, necesitan plataformas»

Muy sencillo, es el mundo en el que vivimos. El Capacitismo es una forma de discriminación contra las personas con discapacidad. Se conoce por los prejuicios y los estereotipos que llevan a despreciarnos (A las personas con discapacidad), plasmado así, en las leyes que actualmente tenemos y en estructuras materiales, es decir, arquitectónicas, urbanísticas, etc… Por eso digo, que es el mundo en el que vivimos.

O sea, para resumir el capacitismo es tanto ideológico como institucional porque se expresa de igual manera de pensamientos pero también, mediante diseños y formas de organizaciones fijadas y legítimas.

Por consecuencia a que somos los últimos a los que se nos está teniendo en cuenta en esta sociedad/país/vida… se está poniendo en marcha y cada vez se oye más la palabra “anticapacitista” que, lógicamente significa que la persona que se considera anticapacitista está en contra del capacitismo.  Hace tiempo leí, que las palabras construyen un mundo y es verdad, dependiendo de las palabras que utilizamos nos hace estar en un mundo u otro en un tiempo de largo a corto plazo y quiero pensar, que el capacitismo, la vida capacitista se va a extinguir en algún momento, porque creo que lo que nos propone el sistema es que nosotros nos adaptemos a él en vez, de que el sistema se adapte a la evolución del ser humano. Las personas con discapacidad obviamente tenemos derechos, pero esos derechos se vienen interrumpidos cuando por ejemplo queremos acceder a una escuela pública y esa escuela pública no está adaptada o cuando queremos visitar la historia de nuestra ciudad u país y también se nos dice que no a ese derecho porque, supuestamente un edificio histórico no se puede adaptar, perdonadme pero mucho derecho y mucho trámite administrativo, pero lo verdaderamente importante es la mentalidad social que tenemos y el sistema. Para que cambie y se vea presionado el sistema necesitamos descubrir el mundo en el que vivimos y claro está, no ser egoístas y ver las necesidades ajenas porque en cualquier momento pueden ser las nuestras, por ello os pido, que poco a poco seamos más anticapacitistas y nos demos cuenta del mundo que nos rodea.

Las miradas constantes incomodan

¡Hola mis preciosxs diversxs! ¿Cómo estáis? Madre mía, estamos en 2021 ya, por fin. Todo un año deseando decir estos cuatro números nuevos. ¡Feliz año nuevo! Feliz entrada de año nueva…

Comienzo a decir que algunos están diciendo que ¿por qué estamos tan contentos de a ver acabado el año si el virus va a seguir aquí? Está claro, el virus va a seguir existiendo, vamos a tener que seguir con las restricciones por lo menos hasta el verano…. o mas. ¿Pero sabéis que? Tengo la sensación de que este es el año de la esperanza, de la ilusión, de los cambios, tengo la sensación de que este año si no salimos de este virus, vamos a estar apunto. De todas formas, cada persona vive la situación de una manera, no tenemos por qué criticar a una persona por alegrase de acabar el año aunque este pinte igual, porque no sabemos lo que habrá pasado o como habrá estado mentalmente, entonces, hoy en día con esto de las tecnologías y las redes sociales creemos tener el derecho de decir todo al tun tun, pero, tened en cuenta que detrás de la pantalla, detrás de una sonrisa o detrás de una alegría hay una historia y debemos controlar nuestros pensamientos y opiniones que realmente solo hagan daño.

Lo hemos pasado muy mal este último año, necesitamos tener una pequeña esperanza por muy pequeña que sea para llevarlo lo mejor posible. También os digo que, con el negativismo no llegamos a ningún lado, siempre negativos y siempre en bucle lo único que hacemos es retroalimentarnos a nosotros mismos y eso a la larga puede crear enfermedades ya sean psicológicas o físicas, así que, si estáis en este punto de no saber donde ver el lado bueno de vuestra vida y queréis cambiar, buscad ayuda, de verdad. ¡ya veréis que bien os sienta!

Dicho esto, quiero rescatar una de esas entradas que tenia en el otro blog que me parece necesaria para reeducar a aquellas personas que no son tan diversas como el mundo necesita, siempre desde el lado de mi experiencia y de la humildad. ¡Que nadie se ofenda! Además, aquí estamos todos para ser mas diversos cada día, incluida yo.

imagen de mi en el parque Juan Carlos I.

Esto me pasó un 10 de octubre. Un día que hacia sol y no hacia demasiado frio, decidimos ir a un parque, mas concretamente al parque del Juan Carlos I en el cual nos encontramos con que, el acceso a él no es accesible, aparte, teníamos que ir todo el rato por la carretera porque no había ningún rebaje por casi ningún lado, ¡ya sabéis! Muy bonito, pero poco accesible…

imagen del parque Juan Carlos I

Despues, decidimos ir a un restaurante cerca del parque, donde se puede ir andando/rodando perfectamente. Nos apetecía pasta así que, nos fuimos a la Tagliatella. El restaurante, no puede estar mas accesible. Rampas, mesas separadas, cómodas, espacio suficiente e incluso baño adaptado.

imagen del escaparate del restaurante Tagliatella.

El caso es que al sentarnos, me percato de una señora que nos esta mirando continuamente (a mi estas cosas me ponen malita), pero bueno, nada nuevo porque siempre pasa que cuando voy a un restaurante o sitio la gente me mira. Pero luego suelen pasar y se ponen con lo suyo. En este caso no, este caso la señora era muy cantosa y muy descarada. Nos miro casi todo el tiempo y mas cuando la camarera nos vino a atender o a preguntar que queríamos.

Estas cosas son muy incomodas de manera general, pero si ya las personas lo intensifican y se ponen a mirarnos de forma mas continuada es aun mas incomodo e incluso violento. No es necesario hacer esto, quiero decir, yo no me pongo a mirar a una persona sin discapacidad y averiguar como se sienta, como pide o como come. Normalicemos que un grupo de personas con discapacidad o una individual vaya a restaurantes y vaya a sitios de ocio. Primero porque tenemos nuestro derecho a hacer una vida completamente igual a la de una persona sin discapacidad y segundo, porque somos personas humanas igualmente, o sea, no por tener una scooter o una silla de ruedas vayamos a hacer algo diferente a ti ¡por dios! ¡Que estamos en el siglo XXI! Ya basta de mirar a la gente cual extraterrestre ni por admiración, porque ¿Admiración de que? ¿Por hacer una vida completamente igual a la de cualquiera?.  

En fin, espero que este tipo de situaciones dejen de pasar de aquí a un tiempo no muy lejano. Por el momento, seguiremos luchando para reeducar a la sociedad para ser mas diversa. Si queréis compartir esta entrada para que la gente vea como nos sentimos las personas con discapacidad con este tipo de situaciones y se erradique, pues os estaré muy agradecida.

¡Gracias por seguirme y leerme os espero en la próxima entrada!