EL AMOR Y LA DISCAPACIDAD

¿Cómo estáis gentecilla diversa?

En este espacio, creo que no he hablado del amor y de la discapacidad y lo que supone que estos dos mundos se junten, vamos a comentarlo:

El amor y la discapacidad, aunque parezca que no, van unidos. Pensemos un poco las personas con discapacidad, son personas y como personas que somos tenemos nuestras necesidades biológicas ahí activas, el amor, el sexo… ¡Si, si no os pongáis rojos! Es algo super natural del ser humano y nunca entenderé por qué se evita tanto y porque es un tema tan tabú.

Volviendo a estos dos mundos tan opuestos pero unidos al mismo tiempo, hablemos de que es lo que pasa cuando se habla de una pareja (se habla o se ve) con discapacidad, la sociedad se bloquea, se encierra en su absurda lógica de “lo normativo” y no ve mas allá. Aparecen miradas, cuando se habla de ello generalmente si es una persona con discapacidad se le cuestiona su propia relación ¿Pero de verdad? ¿Y cómo lo hacéis? ¿Pero podéis estar juntos? ¿Pero vuestros padres que dicen? Siendo estas reacciones paternalistas porque “como van a estar dos personas con discapacidad juntos, son cosas de niños, (aunque no son niños), pero son niños”, “¡oh! Pero que monos…, animo”

¿Por qué se cuestiona una relación de personas con discapacidad? Para empezar, deberíamos de no meternos en la vida de la gente, pero como somos como somos, por lo menos no cuestionéis que una pareja con discapacidad sea pareja y menos aun no hay que tirar por tierra el valor que tiene que no es otro que el mismo que el de una pareja sin discapacidad. Tenemos los mismos derechos de sentir, de amar y de ser amados ¿Tan complejo resulta esto?

Pero es que, voy un paso mas allá. Hablemos de cuando la pareja, es una persona sin discapacidad y la otra tiene discapacidad, ¡bueno, bueno! Aquí veo cabezas explotar.

Aquí en este caso, la persona con discapacidad tiene mucha suerte, porque claro, como una persona con discapacidad va a tener derecho y puede hacer que otra persona sin discapacidad se enamore de el o ella ¡Eso es inaudito! Es imposible… Y luego está la otra parte de la pareja que es la persona que no tiene discapacidad, que este ser lo que es una persona maravillosa por estar, por querer, por “cuidar” a una persona con discapacidad, esta acción le convierte en un santo. Y si añado que la persona con discapacidad es una mujer y su pareja sin discapacidad es un hombre, los comentarios que suele soltar la gente por la boca son mortales.

Reflexión o conclusión: Todas y absolutamente todas las personas con discapacidad podemos tener relaciones afectivo/sexuales. Podemos tener pareja, podemos amar y ser amados, podemos mantener relaciones sexuales, a lo mejor no de forma convencional, pero podemos experimentar con juguetes sexuales, hablando con nuestra pareja, viendo mil formas de hacerlo, porque si, se puede.

Y por favor, evitar este tipo de comentarios, no cuestionéis a las personas con discapacidad con su vida privada y amorosa y evitar ese tipo de actitudes destructoras y dañinas.